Qué incluye una revisión profesional de bicicleta (y por qué es importante)
Muchas personas piensan que una revisión es “mirar cuatro cosas” y listo.
Pero en el taller vemos cada semana que la diferencia entre revisar y ajustar bien
es lo que marca si disfrutas la bici… o si empiezan los problemas.
Una bicicleta puede estar limpia y “parecer” que va bien, pero llevar frenos justos, cambios desajustados,
tornillería con holguras o una posición mejorable. Y eso, tarde o temprano, se paga.
¿Qué es una revisión profesional? (y qué NO es)
Una revisión profesional no es una revisión rápida “por encima”.
Es un proceso donde se comprueba seguridad, desgaste y ajustes para que la bici funcione como debe.
Una revisión NO es:
- Dar aire y limpiar la bici.
- Apretar dos tornillos “a ojo”.
- Rociar lubricante y decir “ya está”.
Una revisión SÍ es:
- Detectar problemas antes de que sean averías.
- Optimizar funcionamiento (cambio, frenos, ruedas, transmisión).
- Evitar desgaste prematuro y mejorar la experiencia al rodar.
Qué se revisa de verdad en una revisión profesional
1) Frenos: seguridad primero
Revisamos el estado de pastillas/zapatas, disco o llanta, tacto de frenada y posibles ruidos o roces.
Un freno que “frena” no siempre frena bien.
2) Cambios: precisión y fiabilidad
Comprobamos ajuste del cambio, patilla, cableado/latiguillos y el estado de la transmisión.
Un cambio que va “más o menos” acaba saltando, desgastando y frustrando.
3) Transmisión: desgaste invisible
Cadena, cassette, platos y roldanas se desgastan sin que lo notes… hasta que ya es tarde.
Detectarlo a tiempo evita cambios caros y alarga la vida del conjunto.
4) Ruedas: la gran olvidada
Revisamos centrado, tensión, holguras, estado del aro, neumáticos y presión adecuada según tu uso y peso.
Muchas averías vienen de aquí: una rueda mal revisada puede acabar en sustos (o en taller).
5) Dirección y rodamientos: holguras que empeoran rápido
Comprobamos juego en dirección, pedalier y bujes. Una pequeña holgura hoy puede ser una avería mañana.
6) Tornillería y par de apriete
Muchos problemas llegan por tornillería floja o apretada de más.
Una revisión profesional incluye comprobar y asegurar puntos críticos con criterio, no “a ojo”.
7) Posición y ergonomía (cuando toca)
Manillar, manetas, pulsadores, sillín… La bici debe adaptarse a ti.
Ajustar bien mejora comodidad, control y evita molestias.
8) Suspensiones (si aplica)
Comprobamos presiones, SAG, rebote y posibles pérdidas. Muchas bicis van “duras” o “blandas”
simplemente por no estar ajustadas.
Por qué es importante (y cuándo deberías hacerlo)
Una revisión profesional aporta tres cosas:
- Seguridad: frenos, ruedas y holguras bajo control.
- Rendimiento: la bici va fina, cambia bien y rueda mejor.
- Ahorro: evitar averías y desgaste prematuro sale más barato.
Recomendación práctica:
- Antes de empezar temporada (especialmente tras meses parada).
- Si notas ruidos, cambios imprecisos o frenada rara.
- Después de golpes o caídas.
- Si has comprado una bici nueva y quieres dejarla perfecta para tu uso.
Consulta las especificaciones completas de nuestras revisiones
Cada tipo de bici y cada nivel de uso necesita una revisión distinta.
Por eso trabajamos con packs adaptados a BTT, carretera, gravel y bicicletas eléctricas.
Puedes ver el detalle completo de qué incluye cada revisión en nuestra página de taller:
👉
Ver especificaciones completas de nuestras revisiones de taller
En T-Bikes lo hacemos con criterio (no por rutina)
No todas las bicis necesitan lo mismo. Y no todos los ciclistas usan la bici igual.
Por eso, una buena revisión empieza con preguntas y termina con una bici lista para rodar con confianza.
¿Quieres que revisemos tu bici?
En febrero revisamos tu bici para que vuelvas a rodar con seguridad.
Pásate por T-Bikes y lo vemos.








